DISPARO DE NOSTALGIA
De pronto, sin saber por qué, la mente me bombardea con pequeños objetos que fueron grandes protagonistas en mi vida, que navegan sin rumbo fijo y aparecen en el momento más inesperado.- Mi plumier de madera, mi paraíso para albergar los lápices y el material escolar.
- El cabás amarillo de Mickey Mouse que, pese a los golpes, transportaba la merienda cada día al colegio.
- Mi colección de pitufos que se ampliaba con cada viaje que mi padre hacía a Francia y que mi hermano Roberto me robó sin ningún tipo de contemplación. Nuestra clásica discusión (va por ti este post, querido big brother)
- Mi colección de gomas de borrar. Aumentaba día a día hasta que Sanidad determinó que eran tóxicas y mi madre las escondió en una caja de metal. ¿Dónde estarán?
- El Cubo de Rubik. Mi adicción, mi obsesión hasta que descifré cómo hacerlo.
- Los patines de cuatro ruedas en paralelo con botas estilo Converse. ¿Seguirá funcionando el Rolling de Chamartín?
- Los lazos de Don Algodón, imprescindibles para ir a la útima.
- El boli Bic de cuatro colores, objeto de culto.
- Los clicks de Playmobil que superaban con creces a los Argambois (¡por Dios que a estos últimos se les movían las piernas!)

5 comentarios:
Pero que cara mas dura tienes, los pitufos estuvieron en mi cuarto toda la vida. Tan solo te acordaste de ellos cuando los vistes en mi domicilio conyugal y por cierto mis queridos amigos azules dicen que te pareces a Gargamel. Te noto muy crecidita desde que mentan en los medios de los gafapastas. No quiero ataques ciberneticos dimelo a la cara reina de los blogs!!!!!!
Por cierto los clics eran mios ya que como sabras eran un juguete de niños ( lo siento por la señora Aido). Ah se me olvidaba mama me dio hace años una caja metalica llena de gomas de borrar y las tire porque no sabia de quien coño eran.
Vamos coño el cubo de Rubik no lo hiciste en tu puta vida y por cierto tambien lo tengo yo.
Huy, que pitufo Gruñón se ha enfadado... Ay, cómo duele la verdad. Todo el mundo sabe que los pitufos eran míos. Vale, acepto que te los quedes, que después del tiempo "legalmente" son tuyos... ¡¡¡Pero que me hayas tirado a la basura la caja de gomas de borrar!! Querido, aunque te duela, yo era una experta haciendo el cubo de Rubik, patinando, haciendo el pino puente... En fin, Gruñón, ya sabes: quien se pica...
Me parto con ésta antigua discusión fraternal. Mamá
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