miércoles, 29 de febrero de 2012
viernes, 24 de febrero de 2012
martes, 21 de febrero de 2012
Entre kleenex y teclas
Mi teclado, mis kleenex, mis estornudos, mis picores de nariz, mi respiración entrecortada, esos moquillos tan molestos... Sí, es el momento de ir a por mi cargamento: ventolín, ebastel, cusicrom, rilast...
─¿Padece alergia?─ preguntará el amable farmacéutico.
No hace falta que le responda. Mis ojos llorosos, mi nariz enrojecida como si fuera una borracha y mis estornudos reafirman sus sospechas.
¡Achiiissss!
jueves, 9 de febrero de 2012
Berenjenas rebozadas con mi toque "maruja"
No lo olvido: la primera vez que probé las berenjenas fue en casa de mi amiga María. Teresa, su cuidadora, guardaba en el horno una bandeja de aluminio repleta de berenjenas rebozadas. Recuerdo el primer bocado con horror: temía que supieran igual que aquellas odiadas coles de bruselas que comí por educación y nunca más en mi vida caté. Me equivoqué. Una piñata de sabores explotó en mi paladar y desde entonces las berenjenas son un plato habitual en mi dieta: rellenas, rebozadas, musaka, paté, montaditos de berenjena con queso y tomate... ¡Cuánto disfruto cada vez que voy a un país árabe y descubro nuevas formas de elaborarlas!
Mi toque maruja para rebozarlas de forma rápida, limpia e impecable: introducir las berenjenas cortadas en una bolsa de plástico para congelados (por ejemplo, las de Mercadona), salar, echar la harina, cerrar la bolsa y agitar con estilo y ritmo para que las berenjenas queden enharinadas. Después, pasar por huevo y freír.
| La bolsa para enharinar. ¡Qué gran invento! |
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