Sobre la acera, junto al carril-bici, solo y desamparado, llora un zapato-separado. Las preguntas inquietantes me bombardean: ¿se habrá caído un ciclista?, ¿irá descalzo de un pie? Y si no es del ciclista. ¿Se habrá separado el par de zapatillas por incompatibilidad de caracteres? ¿Será un divorcio exprés? ¿Qué motivó su separación? ¿Se habrá colado un zapato de tacón en su relación? ¿Quién se quedará con los calcetines? El zapato-separado (o divorciado) me ha mirado con cara de lástima. "No puedo hacer nada por ti, pero si quieres te hago una foto para que te conozcan otras personas", le he susurrado al oído. Los cordones se han movido afirmativamente, han retirado una lágrima que rodaba por la lengüeta y han animado al zapato-separado para que sonriera: misión imposible, demasiada tristeza.
jueves, 16 de junio de 2011
El desamor de un zapato
Sobre la acera, junto al carril-bici, solo y desamparado, llora un zapato-separado. Las preguntas inquietantes me bombardean: ¿se habrá caído un ciclista?, ¿irá descalzo de un pie? Y si no es del ciclista. ¿Se habrá separado el par de zapatillas por incompatibilidad de caracteres? ¿Será un divorcio exprés? ¿Qué motivó su separación? ¿Se habrá colado un zapato de tacón en su relación? ¿Quién se quedará con los calcetines? El zapato-separado (o divorciado) me ha mirado con cara de lástima. "No puedo hacer nada por ti, pero si quieres te hago una foto para que te conozcan otras personas", le he susurrado al oído. Los cordones se han movido afirmativamente, han retirado una lágrima que rodaba por la lengüeta y han animado al zapato-separado para que sonriera: misión imposible, demasiada tristeza.
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